Biografía de Pío XII

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BIOGRAFIA

Pío XII y el Holocausto

La Familia Pacelli llegó a Roma en 1819 procedente de Viterbo, en el Lacio. El abuelo de Pío XII, Marco Antonio Pacelli, fue invitado por su tío materno, el cardenal Caterini, para estudiar Derecho Canónico y trabajar para la Iglesia. Poco después fue nombrado subsecretario del Interior y fue responsable de los territorios papales desde la región de la Emilia a la Campania. Marco Antonio fue uno de los fundadores del L'Osservatore Romano que serviría de voz del Vaticano desde su fundación hasta nuestros días.


En 1870 los territorios papales fueron ocupados por las tropas de Víctor Manuel, dejando al Papado una extensión que no superaba los dos kilómetros cuadrados, el actual Vaticano con sus jardines, el palacio Laterano y la Villa de Castellgandolfo. Aunque el nuevo y flamante gobierno italiano concedió subsidios el Pío IX se negó a recibirlos y se consideró un prisionero dentro de su minúsculo territorio. El cargo de subsecretario del Interior dejó de tener sentido al no tener territorio que administrar. Su primo, Ernesto Pacelli, fue uno de los más importantes consultores financieros del papa León XIII. Su padre, Filippo Pacelli, fue el decano de la Sacra Rota Romana; y su hermano, Francesco Pacelli, fue un renombrado abogado especializado en derecho canónico, conocido por las negociaciones en los Pactos de Letrán en 1929, logrando un fin a la Cuestión Romana y a quien Pío XI luego nombraría marquésTuvo siete hijos. El tercero, Felipe, sería el padre del futuro Papa. Felipe se casó con Virginia Graziosi. Tuvo como padre a un hombre profundamente piadoso y disciplinado. Fue él mismo quien, por la temprana pérdida de su esposa, atendió y educó a conciencia a sus cuatro hijos: Eugenio, Maria, José, Juan. Fue el segundo y nació el 2 de marzo de 1876.


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Fue bautizado dos días más tarde por su tío Monseñor José Pacelli. Eugenio realizó sus primeros estudios en Roma, y desde joven manifestó una admirable dedicación a los estudios, que junto con una extraordinaria memoria y una vida muy disciplinada, hicieron de él un estudiante ejemplar. Dotado de un espíritu sumamente fino y profundo, y ayudado sin duda por la educación recibida en casa, Eugenio manifestó ya por aquel entonces una madurez poco común.A los cuatro años el pequeño Eugenio fue llevado a la Escuela de las Hermanas de la Divina Providencia. Tras la primaria Eugenio estudió en el Liceo Ennio Quirino Visconti. A la edad de doce años anunció sus intenciones de ingresar en un seminario en lugar de ser abogado.


En 1894, a la edad de dieciocho años, ingresó en el seminario de Capranica, para lograr su ordenación sacerdotal. Sin embargo, no soportó el internado, por lo que en el verano de 1895 abandonó el Capranica y se matriculó para el siguiente año en el Instituto Apollinare. Fue ordenado sacerdote en el año 1899 y se matriculó en la Pontificia Universidad Gregoriana y en el Instituto Apollinare de la Pontificia Universidad Lateranense.Desde 1895 hasta 1896, estudió filosofía en la Universidad de La Sapienza, en Roma. En 1899, se doctoró en teología y in utroque iure (en derecho civil y canónico)


Debido a una naturaleza enfermiza el Papa León XIII le permitió seguir sus estudios en casa en vez de en el seminario (una dispensa sin precedentes). Siguó sus estudios en la Sapienza y en el Ateneo Papal de San Apolinar. Fue ordenado sacerdote el 2 de abril de 1899. Vincenzo Vannutelli, cardenal del título de S. Silvestro a Capite y avezado diplomático, que era amigo personal de su padre, lo tomó bajo su protección y lo tuteló en sus estudios. De él se decía que "había nacido para papa". Su primer trabajo pastoral fue como párroco en la Iglesia Nueva, donde había sido monaguillo de niño. A la vez estudió el doctorado en Derecho Canónico y Derecho Civil en el Apolinar. Dos años más tarde obtendría los doctorados en Filosofía y Teología.


En 1901, ingresó en la Congregación de Asuntos Eclesiásticos Extraordinarios, una sub-oficina de la Secretaria de Estado Vaticano, en donde se convirtió en un minutante, gracias a la recomendación del cardenal Vannutelli. Fue también elegido por el papa León XIII para entregar las condolencias en nombre del Vaticano a Eduardo VII de Inglaterra, luego de la muerte de la reina Victoria. Cumplió sus estudios en derecho eclesiástico y civil (1902), perteneció al selecto grupo de colaboradores de la comisión a la que el Papa Pío X encomendó promulgar un Código de Derecho Canónico actualizado. Mientras tanto, Pacelli se desempeñaba también como profesor de Diplomacia Eclesiástica en la Pontificia Accademia dei Nobili Ecclesiastici (1909-14). En 1904, Pacelli fue nombrado chambelán y en 1905 prelado doméstico de Su Santidad. En 1908, sirvió como representante del Vaticano en el Congreso Internacional Eucarístico en Londres , donde conoció a Winston Churchill. En 1911 representó a la Santa Sede en la coronación del rey Jorge V de Inglaterra.


Pio XII con peregrinos

En 1908 y 1911, Pacelli rechazó ser profesor en derecho canonico de la Universidad La Sapienza de Roma y en la Universidad Católica de América, respectivamente. Pacelli se convitió en el sub-secretario en el año 1911, y secretario-adjunto en 1912 (posición que recibió durante el papado de Pío X y que mantuvo en el papado de Benedicto XV) y en 1914 fue secretario del Departamento de Asuntos Eclesiásticos Extraordinarios— siendo sucesor de Gasparri, quien fue promovido a Cardenal Secretario de Estado. Como secretario, Pacelli concluyó un concordato con Serbia, cuatro días antes del asesinato de Archiduque de Austria-Este, Francisco Fernando en Sarajevo, en el atentado de Sarajevo. Durante la Primera Guerra Mundial, Pacelli llevaba el registro Vaticano de los prisioneros de guerra. En 1915, viajó a Viena para asistir a Monseñor Scapinelli —el nuncio apostólico de Viena— en sus negociaciones con Francisco José I de Austria, sobre Italia. En abril de 1917 asciende a nuncio en Baviera y, un mes después, arzobispo titular de Sardes.


El papa Benedicto XV designó a Pacelli como nuncio apostólico en Baviera el 23 de abril de 1917, consagrándolo obispo titular de Sardes e inmediatamente elevándolo a arzobispo en la Capilla Sixtina el 3 de mayo de 1917, antes de que partiera a Baviera, donde se reuniría con el rey Ludwig III el 28 de mayo, y luego con el Kaiser Guillermo II.13 Como por esa fecha no había nuncio en Prusia, Pacelli fue, por motivos prácticos, nuncio de todo el Imperio Alemán, teniendo su nunciado extendido oficialmente el 23 de junio de 1920 y en 1925 a Alemania y Prusia respectivamente. Instalado en Munich, capital de su nunciatura de Baviera, Pacelli se solidariza con las víctimas alemanas de la Primera Guerra Mundial. A pesar de los peligros de la guerra, se mantuvo al lado del pueblo alemán, en parte porque esa era la misión que el Papa le había confiado. En 1920, y habiendo sido absorbida Baviera por Alemania bajo la llamada República de Weimar, Pacelli fue nombrado nuncio en Berlín. Muchos de los ayudantes de Pacelli en Munich seguirían con él hasta el final de su vida, incluyendo a la Hermana Pasqualina Lehnert ayudante, amiga y consejera de Pacelli durante 41 años.


Luego de 13 años de fructífera labor, en los que dio muestras de un inquebrantable sentido de responsabilidad, de una constante actitud paternal para educar, para perdonar y acoger, y para enseñar, Monseñor Pacelli dejó su cargo en la Nunciatura –y con ello Alemania— al ser nombrado cardenal en 1929.El papa Pío XI lo nombra cardenal del título de Santi Giovanni e Paolo. Al año siguiente lo nombra Secretario de Estado, sin duda por sus amplios conocimientos de la política alemana. Pesaron los años de servicio al dicasterio regido por este cardenal, pero además Pacelli era sin duda el mejor experto en política alemana y era Alemania el país que marcaba el ritmo de la época.

Negoció y firmó los concordatos de la Santa Sede con el ducado de Baden (1932, la república de Austria (1933), la Alemania de Hitler (1933) y el reino de Yugoslavia (1935).


Firma del Concordato Alemán


En 1936 se posicionó claramente a favor de la sublevación de los militares en España y presionó al gobierno alemán para que ayudara a los facciosos, tal como ya venía haciendo el régimen fascista italiano.

Una de sus actuaciones como secretario de estado fue dar forma a la que luego sería la encíclica papal, Mit brennender Sorge, que supuso una condena a las políticas del régimen nazi. Esta encíclica se escribió a iniciativa de los obispos alemanes, redactada en Roma en un primer borrador por el cardenal Faulhaber, escribiendo el texto definitivo el entonces cardenal Pacelli. Fechada el 14 de Marzo de 1937, fue leída en todas las iglesias alemanas el Domingo de Ramos (21 de Marzo). Fue respondida por el aparato de propaganda del régimen a cargo de Joseph Goebbels.


Pacelli acumuló a la Secretaria de Estado (cargo al que no renunció ni aun siendo papa), el puesto de camarlengo de la Santa Iglesia Romana y de de arcipreste de la Patriarcal Basílica Vaticana. Muestra también de la gran confianza y estima que le tenía S.S. Pío XI fue su nombramiento como Legado Pontificio en visita a varios países del mundo:


En 1934 asistió al Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Buenos Aires. En 1935, en su primer viaje a Francia, asistió a Lourdes. En 1936 fue enviado por Pío XI a realizar una visita pastoral por las tierras norteamericanas. En 1937, en su segundo viaje a Francia, asistió a la consagración de la basílica de Lisieux (Pío XI era un ferviente devoto de Santa Teresita). En 1938 asistió al Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Budapest. Se reunió con mandatarios de estos países, circunstancia que le empezó a otorgar gran proyección internacional.


El testimonio de su ejemplar servicio y adhesión al Santo Padre quedaría grabado en los corazones de algunos cardenales alemanes cuando, en una importante reunión con ellos, pocos meses antes de ser llamado a la presencia del Padre, S.S. Pío XI les hacía partícipes de esta confidencia: “ Sé como nadie lo que Su Eminencia (refiriéndose al Cardenal Pacelli) hace por mí y por la Iglesia, y ustedes deben saber lo que Nos debemos a nuestro Secretario de Estado. Piénsenlo cuando yo no esté aquí”.


PONTIFICADO

A la muerte de Pío XI, la organización de la sede vacante correspondió a Pacelli por su cargo de camarlengo. Él, precisamente, era el candidato favorito: después de un cónclave de sólo dos días y a la tercera votación, fue elegido papa. Era el 2 de marzo de 1939. Diez días después fue coronado por el cardenal Camillo Caccia Dominioni, protodiácono de Santa Maria in Dominica. En ese mismo año el nuevo Papa mandó a realizar unas excavaciones en los sótanos del vaticano para confirmar la certeza de una leyenda que afirmaba que el Vaticano se había construido sobre la autentica tumba del Apóstol Pedro. Tal parece que dicha leyenda resultó ser cierta porque se hallaron varias tumbas antiguas y una de ellas afirmaba que ahí se hallaba enterrado el apóstol. El Papa entonces suspende las excavaciones afirmando que en verdad eran los auténticos restos del Apóstol. En 1964 Pablo VI confirmaría que en verdad se trataba de los restos de Pedro. En 2006 con Benedicto XVI se ha confirmado la versión. En bastantes siglos era el primer Papa sin ninguna experiencia pastoral, ni en parroquias ni en diócesis, puesto que toda su carrera se había desarrollado en la administración vaticana. Previamente a su coronación había redactado ante notario una carta de renuncia, para el caso de que fuera hecho prisionero por los nazis.

Pio XII

Como Pastor sensible a la situación del hombre moderno, el Papa Pío XII sintió la necesidad de poner medios adecuados para que el hombre del mundo del trabajo pudiera acceder con más facilidad al sustento espiritual. Para ello adecuó los horarios de las misas, y redujo el tiempo hasta entonces observado para la abstinencia antes de recibir la Sagrada Comunión. Una de sus primeras decisiones como papa fue, en abril de 1939, la de borrar del "Indice" las obras de Charles Maurras, fundador de la Action Française, grupo antisemita y anticomunista, a cuyos miembros les fue levantada la prohibición de recibir los sacramentos que pesaba sobre ellos desde el pontificado de Pío XI. También este año publicó su primera encíclica, la Summi Pontificatus, por la que condenaba cualquier forma de totalitarismo. Sin embargo, en la recién estallada II Guerra Mundial mantuvo, al menos desde un punto de vista formal, un exquisito neutralismo entre los beligerantes, tal como había hecho Benedicto XV en la contienda anterior. Su mayor propósito era conservar la presencia católica en cada estado al margen de su alineamiento en la guerra, y por ello al fin de ésta se sintió fuertemente agraviado por el ateísmo militante en los países que quedaron en la órbita de la Unión Soviética.


Aunque había quedado patenta su labor caritativa y paliativa de las consecuencias del conflicto, su actitud demasiado tibia y contemporizadora de antes de que estallara y partidista de después de su conclusión, ha sido y es objeto de gran polémica, aunque cabe señalar que apoyó a miles de judíos, directa e indirectamente, como es el caso de quienes salvaron sus vidas por actas de bautismo falsas que él ordenó se les fueran dadas.


Durante el conflicto, Roma permaneció estrictamente neutral e imparcial. Llamó incesantemente a la paz duradera en base a la ley natural.Si bien ninguno de sus esfuerzos pacificadores logró evitar la guerra, el Papa Pío XII logró salvar a Roma —durante la ocupación alemana— de la destrucción. Asimismo, gracias a sus decididos esfuerzos, muchos —sean quienes fueran— pudieron hallar refugio en el minúsculo Estado Papal del Vaticano. A lo largo de la guerra, una comisión pontificia desarrolló un vasto programa de ayuda para las víctimas, especialmente para los prisioneros de guerra.


Durante su Pontificado canonizó a 33 personas, incluyendo a su predecesor el Papa Pío X. Creó también numerosos cardenales (32 en 1946 y 24 en el 53), muchos de ellos no italianos, iniciando por lo mismo un proceso de internacionalización del Colegio Cardenalicio.Fue el primer Papa en ser conocido ampliamente por medio de la radio, e incluso por la televisión. Las actividades anti-comunistas del papa Pío XII se volvieron más fuertes después de la guerra. En 1948, Pío declaró que cualquier italiano católico que apoyara a los cadidatos comunistas en las elecciones parlamentarias de ese año seria excomulgado e instó a Azione Cattolica para que apoyara al Partido Demócrata Cristiano Italiano. En 1949, autorizó a la Congregación para la Doctrina de la Fe a excomulgar a cualquier católico que militara o apoyara al Partido Comunista. También condenó públicamente la Revolución Húngara de 1956. Le tocó ser el papa de la Guerra Fría, y en este contexto su opción fue clara: ferviente anticomunismo y aproximación a la nueva potencia emergente, los Estados Unidos de América. En este sentido resultó determinante su amistad personal con Francis J. Spellman, arzobispo de Nueva York y vicario militar de las fuerzas norteamericanas, al cual nombró cardenal del título de Ss. Giovanni e Paolo (1946).


Terminada la guerra, Pío también fue el vocero para instar a la clemencia y al perdón de todas las personas que participaron en la guerra, incluyendo a los criminales de guerra. Así también presionó, mediante el nuncio de Estados Unidos, para conmutar las sentencias de los alemanes convictos por las autoridades de ocupación. El Vaticano solicito el perdón para todos aquellos que estaban condenados a muerte, una vez que se permitió la ejecución de criminales de guerra en 1948.

Reconoció explícitamente el régimen totalitario surgido en España de la guerra civil 1936-1939. En 1953 firmó con el general Franco un concordato que daba base jurídica al llamado "nacional-catolicismo" español: con notables ventajas para la Iglesia a cambio de la legitimación de aquel sistema espúreo.Pío XII también realizó concordato Rafael Trujillo de la República Dominicana en 1954. En este país los derechos de la Iglesia Católica fueron violados por los regímenes represivos. Pío XII también excomulgò a Juan Perón en 1955 por sus arrestos a oficiales de la Iglesia.


Dentro de la Italia de posguerra, a pesar de la tutela y el favorecimiento al partido de la Democracia Cristiana, llegó incluso a enfrentarse con su líder Alcide de Gasperi por el rechazo de éste a cualquier pacto con la extrema derecha y en cambio por su interés en colaborar con la izquierda dentro del mejor espíritu democrático. Pío XII movilizó todas sus fuerzas para impedir el acceso de un socialista a la alcaldía de Roma (1952), pero no lo consiguió. El 1 de noviembre de 1950 y mediante la constitución apostólica Munificentissimus Deus promulgó la doctrina de la Asunción de la Virgen como dogma de fe católica. Es el último dogma que la Iglesia Católica ha definido hasta hoy.Uno de sus últimos documentos fue la encíclica Fidei donum (1957), por la que invitaba a toda la Iglesia a reactivar el espíritu misionero, especialmente en Africa.


Falleció el 9 de octubre de 1958 en la villa papal de Castelgandolfo y fue sepultado en las grutas vaticanas. En 1965 el papa Pablo VI le invocó causa de beatificación juntamente con la de su sucesor Juan XXIII, pero sólo la de éste último ha prosperado a la fecha.

Muerte de Pio XII

ENCICLICAS

SUMMI PONTIFICATUS SOLIDARIDAD HUMANA Y ESTADO TOTALITARIO - Sobre los errores y verdades de hoy 20/10/1939

MYSTICI CORPORIS CHRISTI SOBRE EL CUERPO MÍSTICO DE CRISTO. Promulgada el 29 de junio de 1943

DIVINO AFFLANTE SPIRITU Sobre los estudios de las Sagradas Escrituras - 30 de septiembre de 1943

COMMUNIUM INTERPRETES DOLORUM Se ordenan preces públicas para lograr la paz de los pueblos - 15 de abril de1945

ORIENTALES OMNES ECCLESIAS Sobre la unión de la Iglesia Rutena con la Romana con motivo de los 350 años transcurridos desde su unión con la Iglesia - 23-diciembre-1945

OPTATISSIMA PAX Sobre la Necesidad de volver al recto camino, tanto en la vida privada como en la pública, para lograr la concordia - 18-XII-1947

MEDIATOR DEI Sobre la Sagrada Liturgia - 20-Noviembre 1947

AUSPICIA QUAEDAM Carta Encíclica ordenando oraciones por la paz del mundo y especialmente en Palestina. Del 1 de mayo de 1948

IN MULTIPLICIBUS CURIS Carta Encíclica ordenando nuevamente públicas preces para lograr la paz en Palestina. Del 24 de octubre de 1948

ANNI SACRI Carta Encíclica pidiendo especiales oraciones del mundo entero por la renovación de las costumbres y la concordia entre los pueblos, en el domingo de Pasión. Del 1 de marzo de 1950

SUMMI MAERORIS Ordena preces públicas para obtener la paz 19 Julio 1950

HUMANI GENERIS DE LAS FALSAS OPINIONES CONTRA LOS FUNDAMENTOS DE LA DOCTRINA CATÓLICA - Promulgada el 12 de agosto de 1950

MIRABILE ILLUD Encíclica sobre las Plegarias por la paz del mundo - 6-XII-1950

SEMPITERNUS REX CHRISTUS Sobre el Concilio Ecuménico de Calcedonia, 8-IX-1951

INGRUENTIUM MALORUM SOBRE EL ROSARIO EN LA FAMILIA - Promulgada el 15-IX-1951

CUPIMUS IMPRIMIS Sobre la situación en China Del 18 de enero 1952

FULGENS CORONA Centenario de la definición del dogma de la Inmaculada (8-IX-1953)

SACRA VIRGINITAS Sobre la sagrada virginidad, del 25 de marzo de 1954

AD SINARUM GENTEM Sobre la situación religiosa en China - 7 de octubre 1954

AD COELI REGINAM Sobre la realeza de María 11-Octubre-1954

HAURIETIS AQUAS SOBRE LA DEVOCIÓN AL CORAZÓN DE JESÚS - 15 de mayo de 1956

MIRANDA PRORSUS SOBRE EL CINE, LA RADIO Y LA TELEVISIÓN - 8 Septiembre de 1957

AD APOSTOLORUM PRINCIPIS SEPULCRUM A los católicos chinos sobre la situación religiosa en su país y las Consagraciones Episcopales no autorizadas por la Sede Apostólica. Del 29 de junio 1958

MEMINISSE IUVAT Carta Encíclica Plegarias y novena en la fiesta de la Asunción por la paz en el mundo y por la libertad de la Iglesia. Del 14 de julio de 1958


DISCURSOS

La Elevatezza (20-2-1946), sobre la supranacionalidad de la Iglesia.

L'Importance (17-2-1950), sobre la prensa católica y la opinión pública.

Soyez les bienvenues (18-4-1952), sobre los errores de la moral de situación.

Discurso sobre los límites morales de los métodos médicos (14-9-1952).

Nous vous souhaitons (13-4-1953), sobre la personalidad y conciencia.

Vous avez voulu (7-9-1955), sobre la Iglesia y la inteligencia de la historia.

RADIOMENSAJES

La solennitá (1-6-1941), en el 50 aniversario de la «Rerum novarum».

Oggi (1-9-1944), en el V aniversario del comienzo de la guerra.

Benignitas et Humanitas (24-12-1944), sobre el problema de la democracia.

La famiglia (23-3-1952), sobre la conciencia y la moral.

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